¿Por qué nunca me siento suficiente?
Updated: Sep 7

¿Prefieres escuchar? Puedes escuchar este episodio en el podcast F.I.T.
Lectura: Efesios 1:3-6 (traducido de The Message)
¡Bendito sea Dios! ¡Y qué gran bendición es Él! Es el Padre de nuestro Señor Jesucristo y, unidos a Cristo, nos lleva a las alturas de sus bendiciones.Mucho antes de establecer los fundamentos de la tierra, ya nos tenía en mente. Había decidido hacernos el centro de su amor, para que, por medio de ese amor, fuéramos restaurados y hechos santos.Desde hace muchísimo tiempo decidió adoptarnos como parte de su familia por medio de Jesucristo. ¡Cuánto se complació al planearlo! Quería que participáramos en la celebración de los abundantes regalos de su gracia, que nos concede por medio de su Hijo amado.
Creo que en mi casa hemos comenzado a sufrir de “ignoratis Christianis” severa.
No, no es una enfermedad real. Es una condición donde nos olvidamos de quiénes somos en y para Cristo y comenzamos a medir nuestro valor por lo que dicen los demás o por las cosas que hemos logrado.
A ver, te explico un poco.
Mi hijo de en medio siempre ha sido muy seguro de sí mismo. Pero ahora que entiende más lo que es socializar y tener amigos, y ve a su hermano mayor que hace amigos solo con parpadear los ojos y a él le cuesta un poco más, se están viendo algunos cambios.
El viernes pasado, después de una sesión de nuestra comunidad de homeschool, una mamá de su clase se me acercó para decirme que estaba sorprendida de lo maduro e independiente que era mi hijo.
Mi hijo no estaba presente cuando ella lo dijo, así que hice una nota mental de decírselo cuando estuviéramos en el carro.
Cuando ya nos íbamos, le dije: “Hijo. ¿Adiviná qué me dijo una mamá de tu clase sobre vos?” Y le conté lo que ella había dicho.
Su reacción me dejó perpleja.
En el episodio de hoy abordaremos una pregunta que se repite entre nuestros niños y también entre nosotras: ¿por qué nunca me siento suficiente? Porque, al parecer, todos estamos sufriendo de “ignoratis Christianis”.
Cuando olvidamos quiénes somos en Cristo
Ignoratis Christianis es una condición severa que afecta el corazón, la mente y, por ende, el comportamiento. Es algo 100% inventado por mí, pero que tiene fundamento bíblico real.
Significa que ignoramos quiénes somos en Cristo, porque ignoramos o se nos olvida lo que Cristo ha hecho por nosotras.
El pasaje de hoy, Efesios 1:3-6, nos ilustra perfectamente quiénes somos para Él y qué fue lo que Él hizo por nosotras. Pablo
está tan asombrado por la belleza del amor de Dios que escribe verso tras verso sobre él.
Pero a veces, nos dejamos llevar por las expectativas del mundo terrenal, por lo que piensa la gente que nos da likes en las redes sociales, o nuestro jefe en nuestro trabajo, o nuestra pareja en la casa, o los maestros en el colegio o la universidad, o los amigos (o
enemigos), y se nos olvida quiénes somos en el plano espiritual y para la eternidad.
Eso mismo le estaba pasando a mi hijo.
Cuando le conté lo que la otra mamá de su clase había dicho, su respuesta me dejó perpleja.
Me dijo: “Pero no sé por qué siempre soy malo, mamá.”
Eso, por supuesto, abrió una conversación más profunda donde participaron mis otros hijos (pues estaban en el carro) y lo que descubrimos fue que él se sentía así porque siempre desobedecía, entonces nunca sería suficientemente bueno para Dios.
¿Por qué nunca me siento suficiente, aunque haga tantas cosas?
¿No es eso exactamente lo que sentimos nosotras muchas veces?
Nunca somos lo suficientemente preparadas, bonitas, delgadas, fit, inteligentes o sociables. Nunca tenemos suficiente dinero, o la casa del tamaño perfecto, o la ropa que está de moda, o el pelo que tiene la otra, o las chichis que se puso la amiga, o los brazos definidos de la compañera, o las nalgas de la otra.
Y una vez que entramos en ese cuadro de comparación y de lástima por nosotras mismas, nos creemos la mentira del enemigo de que no somos suficientes. Pero esa es una mentira a medias.
Es cierto, no somos suficientes. Yo no soy suficiente. Tú no eres suficiente. Nadie es suficiente… por sí solo.
Pero fuimos hechas suficientes en Cristo. Porque Cristo vive en nosotras, somos suficientes.
La insuficiencia que teníamos fue restaurada; fuimos hechas santas por medio de su amor en la cruz.
Por nuestra propia cuenta jamás podríamos estar en el cielo a un lado del Padre.
Efesios 2:8-9 dice “Porque por gracia ustedes han sido salvados por medio de la fe. Esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”
El único medio para estar al lado del Padre es Cristo. Es un regalo de Dios para nosotras.
El diablo es experto en usar algo bueno, como la verdad bíblica de que no somos suficientes, y transformarlo en algo malo y perjudicial para nuestra mente y corazón.
¿Qué significa ser suficiente en Cristo?
Porque sí es cierto que somos pecadoras y que por nuestra cuenta nunca seremos suficientes, pero esa es una verdad a medias. La verdad entera es que, aunque no somos suficientes por nosotras mismas, sí lo somos en Cristo Jesús.
Es más, Filipenses 4:13 la traducción al español de la versión Amplificada dice:
“Todo lo puedo [todo aquello que Él me ha llamado a hacer] por medio de Aquel que me fortalece y me da poder [para cumplir su propósito]; soy autosuficiente en la suficiencia de Cristo. Estoy preparada para cualquier cosa y capacitada para enfrentar cualquier situación por medio de Aquel que me llena de fortaleza interior y de una paz confiada].”
Mira esta parte: “soy autosuficiente en la suficiencia de Cristo”.
El mundo quiere engañarte diciéndote que para ser suficiente tienes que hacer cosas y lograr cosas que te hagan valer por ti misma. Que tienes que ser la más fuerte, la que tiene más títulos, la que gana más dinero, la machona que puede sola, la que se ha levantado de las cenizas y sigue dándole duro, la que se capacita y puede con todo. Y cuando logras todo esto, te alaban por un segundo y luego encuentran algo más que está mal en ti.
Y entonces, vuelves a caer en el fondo de la pregunta, “¿Por qué nunca me siento suficiente?”
Filipenses 4:13 no significa que puedas hacerlo todo sola
Oye, para, para, para. Pero ¿no dice Filipenses que yo TODO lo puedo?
Ah…ahí es donde comienza ese jueguito del enemigo nuevamente de usar algo bueno y tergiversarlo para su conveniencia y nuestra perdición.
Amiga, puedes todo… lo que Él te ha llamado a hacer.
Lo puedes todo, POR MEDIO de Aquel que te fortalece y te da poder para cumplir SU propósito, no el tuyo.
Eres autosuficiente en la suficiencia de Cristo.
Este verso no es un verso de empoderamiento femenino ni de empoderamiento personal que te dices frente al espejo todas las mañanas para poder cargar con todo y cumplir tus sueños.
Suena bonito, ¿no? Cuando el mundo te lo pinta así: que eres capaz, que solo buscas dentro de ti misma y sacas el poder de Greyskull. (LOL)
Así es como caemos en la mentira, en las redes de astucia del enemigo. Y es por eso que tenemos que vivir continuamente en la Palabra de Dios. No se trata de marcar una casilla, sino de VIVIR en ella minuto a minuto, respirándola y memorizándola. Porque caemos tan fácilmente en la red de mentiras que terminamos creyendo que no somos suficientes porque no conocemos la verdad: que somos suficientes en Cristo y solo por Cristo.
Mira, cuando yo leí este versículo de Filipenses en esta versión, después de que una de mis mentoras me explicó cómo debía entenderlo, sentí una punzada en mi corazón.
Honestamente, no quería aceptar esta verdad. Me había creído tanto la mentira de que este verso era para empoderarme a cumplir mis sueños que no podía creer que no fuera cierta.
¿Es que acaso Dios no quería que yo cumpliera mis sueños? ¿Es malo soñar entonces?
¿Tus sueños te acercan al propósito de Dios?
Dios me confrontó y me preguntó: “A ver, dime cuáles son tus sueños”.
¿Sabes lo que me sorprendió? Que la mayoría de mis sueños se trataban de mí, del YO. Todos apuntaban a mi beneficio, a lo que yo quería.
Y no es que Dios no quiera cosas buenas para ti. Todo lo contrario.
Isaías 55:8-9 dice: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos”, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos.”
El plan de Dios para tu vida es millones de veces mejor que cualquier sueño a largo plazo que tú tengas para ti misma.Su plan siempre te acercará más a Él. Su plan te transformará para hacerte más como Él.
¿Puedes decir lo mismo de tus sueños para ti misma? ¿Te hacen más como Cristo? ¿Te acercan más a Cristo? O, ¿son una distracción del propósito que Dios tiene para ti?
Mi hijo pensaba que porque desobedecía todos los días y cometía errores, no era suficiente. Sentía que tenía que hacer todo perfecto todos los días y entonces se merecería un cumplido como el que le dio la otra mamá de su clase.
Nosotras pensamos que si tan solo acumulamos una cosa más, seremos completas y suficientes. Si tan solo adelgazamos un poco, seremos suficientes.Si nos dan el puesto por el que hemos estado peleando por años en el trabajo, seremos suficientes.Si un buen hombre se fija en mí, seré suficiente.Si tengo un hijo, seré suficiente.
Pero Dios ya nos lleva a la altura de sus bendiciones.
Mucho antes de establecer los fundamentos de la tierra, ya te tenía en mente. Él había decidido hacerte el centro de su amor, para que, por medio de ese amor y por la muerte de Cristo en la cruz, fueses restaurada y hecha santa.
Mucho tiempo atrás decidió adoptarte como parte de su familia por medio de Jesús. Es más, se complació al planearlo.
Así que, amiga, no, no eres suficiente. No eres suficiente por ti misma.
Pero eres suficiente por medio de Cristo, quien vive en ti.
Nunca te sientes suficiente porque te estás creyendo la mentira de que la suficiencia proviene de ti misma.
Qué recordar cuando vuelvas a sentir que no eres suficiente
Cuando te sientas así, repite esto como recordatorio: “Soy autosuficiente en la suficiencia de Cristo”.
Oremos.
Oración:
Padre Celestial, gracias por darnos verdad pura en tu palabra. Gracias porque podemos acudir a ella cada vez que necesitamos llenarnos de seguridad, de alegría, de gozo. Gracias porque por medio del sacrificio de Cristo en la cruz somos dignas, somos santas, somos restauradas y podemos pasar una eternidad a tu lado. A veces nos dejamos llevar por las mentiras de este mundo de que nunca seremos suficientes, pero sabemos que esa suficiencia no proviene de nosotras mismas sino de ti. Que fuimos hechas por ti y para ti. Ayúdanos a reconocer esa verdad, a internalizar y vivirla día con día. Muéstranos cuáles son tus sueños para nosotras, muéstranos tu propósito eterno y transforma nuestra mente y nuestro corazón para comenzar a vivir por ese propósito y no por sueños que no nos llevan a ningún lado. Muéstranos tus caminos y tus pensamientos que son más altos que los nuestros. Gracias por hacernos suficientes, padre. En el nombre de Jesús, amén.
PODCAST:

¿Ya escuchaste estos episodios en mi NUEVO Podcast F.I.T. - Fé, Intención y Transformación?
Si prefieres escuchar que leer, dale click a tu plataforma de podcasts favorita, SUSCRÍBETE para que todos los días de Lunes a Viernes puedas escuchar los devocionales.
Ah, y un favor más: por favor dale un rating de al menos 5 estrellas al podcast para que las plataformas puedan mostrarlo a más personas.
¡Gracias!
Artículos relacionados:
👉 Únete Aquí a nuestro chat GRATIS en WhatsApp, recibirás todos los devocionales de Lunes a Viernes y tendrás un espacio donde solicitar oración.




Comments