La Promesa del Gozo Después de la Tristeza
- Melissa Fortín

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En Juan 16:20-22, Jesús les hace una promesa extraordinaria a sus discípulos: el gozo después de la tristeza. Aunque el sufrimiento forma parte de la vida cristiana, Cristo asegura que el dolor no tendrá la última palabra. Este pasaje nos ayuda a entender por qué podemos confiar en las promesas de Dios incluso en los momentos más difíciles.
Lectura: Juan 16:20-22
20 Les aseguro y muy solemnemente les digo que ustedes llorarán y se lamentarán, pero el mundo se alegrará; ustedes se entristecerán, pero su tristeza se convertirá en gozo.
21 Cuando una mujer está dando a luz, tiene dolor porque ha llegado su hora; pero cuando ha dado a luz al niño, ya no recuerda la angustia por la alegría de que un niño ha nacido en el mundo.
22 Así que ahora ustedes también tienen tristeza; pero los volveré a ver, y entonces sus corazones se llenarán de gozo, y nadie les quitará su gozo.
¿Por Qué Es Importante Estudiar Cada Palabra de la Biblia?
Lee el principio del versículo 20 nuevamente. ¿Notas algo interesante?
Antes de iniciar este devocional quiero compartir contigo algo que aprendí en un estudio bíblico el año pasado. Cuando tú estudias la Biblia debes estudiar cada palabra, porque cada palabra tiene un significado y cada palabra en contexto tiene un significado. Dios creó el lenguaje, y la escritura y fue Él quien inspiró todas las palabras que están escritas en su libro. Entonces, tiene sentido que cada palabra tenga un significado específico. No dejes pasar ninguna palabra como “adorno” porque ninguna palabra lo es.
Volvamos al versículo 20, dice: “Les aseguro y muy solemnemente les digo.” En otras versiones como la Reina Valera Antigua dice, “De cierto, de cierto os digo…”
Ponle un pin a eso y vamos al contexto de la historia.
El Significado de “De Cierto, De Cierto Os Digo”
Jesús está sentado en la última cena con sus discípulos antes de ser crucificado, y les está explicando lo que sucederá al día siguiente. Pero, Jesús tan especial y misterioso no les dice: “mañana me van a matar”, me imagino porque sabe lo “mecha corta” que es Pedro y que fijo se levanta de la mesa y los mata a todos por impulso.
Al explicarles mira sus caras de confusión y sabe cuales son sus pensamientos y preguntas, así que vuelve a explicarles iniciando con “de cierto, de cierto os digo.”
En la costumbre Judía, decir algo dos veces significaba que esto era totalmente cierto. En el mundo de la ciencia hoy, una teoría se vuelve una teoría hasta que ha sido comprobada al menos 2 veces. Jesús básicamente estaba diciendo: Amén, Amén al inicio de lo que iba a decirles. Su anuncio era una teoría, algo comprobado, algo completamente cierto.
Jesús Nos Promete Que Habrá Tristeza
Esto que era completamente cierto es que iban a llorar, iban a estar de luto, iban a sufrir y estar tristes. Que el mundo iba a seguir su curso y ser felices, pero ellos no.
Jesús les estaba afirmando que debido a su muerte, sus discípulos, quienes lo amaban iban a estar de luto. El resto del mundo, quienes no lo amaban, iban a regocijarse y seguir con sus vidas como si nada, pero ellos no. Iban a tener gozo después de la tristeza.
El Gozo Después de la Tristeza

Pero luego se asoma la buena noticia cómo cuándo sale el sol por la mañana: su tristeza se tornará en gozo (gozo después de la tristeza).
Si lo aplicamos a nuestra vida real, sabemos, no solo porque nos lo han contado, sino porque lo hemos vivido, que en este mundo hay momentos de felicidad, pero también sufrimos, lloramos, entristecemos y viviremos el luto.
Me atrevo a decir que ninguna mujer que está leyendo o escuchando este devocional puede decir que no ha sufrido.
Jesús nos garantiza que vamos a sufrir en este mundo, no hay de otra, no hay para donde. Pero, eso es un alivio en sí mismo pues no estamos en este mundo como ciegos, sabemos lo que se puede venir. Y, sabemos que es TEMPORAL, porque en un mismo versículo Jesús nos afirma, nos promete dos veces (amén, amén) que nuestra tristeza se volverá alegría.
La Comparación Perfecta del Parto y la Esperanza Cristiana

Qué comparación más perfecta que la de dar a luz a un bebé. Ya sea que fuese cesárea o parto vaginal, si eres madre, sabes lo que es sentir dolor. Desde que estás embarazada (o mucho antes) te avisan de cuán doloroso es un parto o una herida de cesárea y lo tienes garantizado si quieres que tu bebé nazca.
Pero, recuerda cómo te sentiste cuando viste a tu bebé por primera vez. Cuando lo recuerdo me dan ganas de tener otro (no mamá, son bromas…no te emociones). Esa carita, esos deditos, sus manitos, su primera mirada a tus ojos y como te reconoce. ¡¡¡Es que eso no tiene precio!!!
Siempre he pensado que Dios nos dio a las mamás un “preview” de lo que será entrar al cielo y ver a Jesús quien nos dará gozo después de la tristeza, cuando nos dio la capacidad de ver nacer a nuestros hijos. Ese momento es celestial.
Tres Veces Jesús Promete Alegría
La tercera es la vencida. En el versículo 22 Jesús vuelve a decirles que su corazón se gozará y que nadie va a quitar de ellos su alegría.
Nota de nuevo las palabras: dos veces Jesús les afirma que tendrán tristeza, pero tres veces les afirma que tendrán gozo, alegría. ¿Ves porqué es importante no desestimar ninguna palabra en la Biblia?
Tu Tristeza No Es Para Siempre
Amiga, quiero que internalicen esta promesa. Hazla tuya.
Puede que hoy estés sufriendo, estés triste, o incluso estés de luto. Esto ya sabías que podía pasar. Pero ahora, sabes que de la boca de Jesús mismo tienes la certeza confirmada tres veces que tu tristeza no es para siempre, porque el día que te toque partir de este mundo, si le has aceptado en tu corazón y Jesús el dueño y señor de tu vida, pasarás de la tristeza al gozo cuando entres al cielo y puedas verle a sus ojos así como un recién nacido mira a los ojos de su madre por primera vez.
Se me hace un nudo en la garganta pensar en ese momento donde mis hombros finalmente caerán relajados, y todos mis pensamientos se transformarán en pensamientos de paz, y que mi respiración se regule, y todo en mi sea hecho nuevo y entero, sin ninguna enfermedad, discapacidad o falta de algo.
Ora conmigo.
Oración:
Padre Celestial, gracias por haber creado cada cosa que necesitamos para entender tus promesas. Gracias por estar presente hasta en la gramática, el punto y la coma y todo lo que nos rodea en este mundo. Gracias por tus avisos, tus promesas, que siempre cumples y que nunca cambiarán. Gracias por ser nuestro consolador y ayudador. Te amamos, te adoramos y te agradecemos. Sabemos que enfrentaremos tristeza, pero ahora también sabemos que un día tendremos alegría que nadie podrá robarnos. Ayúdanos a vivir nuestras vidas con eso en mente. En el nombre de Jesús, Amén.
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