El Poder para Cambiar
- Melissa Fortín

- 3 days ago
- 6 min read

Lectura: Efesios 3:20-21
20 Y a Aquel que es poderoso para hacer muchísimo más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra eficazmente en nosotros,
21 a Él sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones, por los siglos de los siglos. Amén.
Dios lo puede todo. Tú no lo puedes todo, pero Él sí. Tú crees que tienes el poder para cambiar, pero ese poder no viene de ti misma. El poder para cambiar solo proviene de Dios.
El error de creer que podemos cambiar a otros
¿Alguna vez has intentado cambiar a alguien? Si eres mujer, no mientas, no mientas. Las mujeres (la mayoría) hemos sido programadas para creer que podemos cambiar a las personas, especialmente a los hombres. A menos que nunca hayas visto una película hecha por Hollywood o Disney, creciste programada para pensar eso.
Con razón hay tantos malentendidos, separaciones y peleas. ¡Nos han mentido! Ningún ser humano puede cambiar a otro. Al menos no sin amenazas o manipulaciones. Y entonces, ese comportamiento no es un cambio, es simplemente una fachada para poder sobrevivir.
Como Coach, he sido entrenada para saber si una de mis clientas realmente está haciendo un cambio o simplemente me está contestando lo que yo quiero escuchar. No te voy a decir exactamente cómo, pero “se verán cosas” dicen por ahí (ja, ja, ja).
Yo he sido culpable de esto, de hacer una dieta solo por cumplir o quedar bien y marcar la casilla, pero no porque realmente la entiendo, la internalizo y quiero vivir el resto de mi vida haciéndola.
También he hecho esto con mis devocionales. Sé que tengo que pasar tiempo con Dios, entonces escucho un podcast rapidito o me leo un librito de esos que tienen la fecha para tu lectura del día y CHECK, ¡listo!
Pero, ninguna de estas cosas me ha hecho cambiar. Me han dado la satisfacción momentánea de ponerme un vestido que no me quedaba o de decir que yo hago devocionales todos los días, pero no me han hecho más fuerte ni más saludable ni mucho menos más sabia o compasiva a lo largo de los años.
El verdadero poder para cambiar no proviene de ti

Para tener el poder para cambiar, tienes primero que tener el poder. ¿Y de quien proviene ese poder? ¡De Dios!
¿Te acuerdas que en un episodio anterior te hablé sobre las palabras conectoras en La Biblia y cómo son súper importantes?
Bueno, aquí este pasaje comienza con una, la palabra “Y”. Eso quiere decir que tienes que leer mucho antes de esa palabra para poder entender todo el pasaje.
Veamos el versículo 16: “Que Él les conceda, conforme a las riquezas de Su gloria, ser fortalecidos y vigorosamente capacitados con poder por medio de Su Espíritu en el hombre interior [es decir, en el centro de su ser y personalidad],”
Para poder cambiar necesitas primero ser fortalecida y capacitada con poder. Ese poder no llega por fuerza de voluntad, ni disciplina, ni sueños ni deseos. Ese poder es por medio de Su Espíritu que actúa dentro de tu ser.
El Espíritu Santo produce cambios que tú no puedes fabricar
Tú no eres una mamá más paciente porque un día dijiste: “paciencia ven a mi”. Cuando tu oras por paciencia, Dios no te la da con un “chis chas” de los dedos. Te da la oportunidad de demostrar paciencia y un día te das cuenta que podrías haberle gritado a tus hijos y no lo hiciste, reaccionaste con paz, calma y ternura y no sabes de dónde provino eso. ¡Proviene del Espíritu Santo que vive dentro de ti!

Un día decidiste entregarle a Dios tu proceso de pérdida de peso porque ya probaste todo y no sabes qué más hacer y solo lo empaquetar en una cajita y se lo entregaste. Al poco tiempo te sentiste con energías renovadas, con un dominio propio inexplicable y con una paz que sobrepasa todo entendimiento cuando te viste al espejo y agradeciste por el cuerpo que viste reflejado. ¡Eso no es el universo conspirando contigo…ese es el poder de Dios para cambiar dentro de ti!
Antes de que ese cambio llegue, debe primero venir el poder. El poder proviene de una relación con Jesús my friend. Si tú no tienes una relación con Él, el poder de su Espíritu no puede habitar en tí. Cuando el poder de Su Espíritu habita en ti, eres cimentada en amor. No hay dudas, no hay para dónde. Estás arraigada a Su Amor y solo así Él te da la capacidad de comprender la anchura, la longitud, la altura y la profundidad de Su amor porque lo has experimentado por ti misma.
No puedes cambiar lo que no entiendes.
En mi práctica de coaching, siempre inicio por los significados de cada macronutriente. ¿Qué y cuáles son las proteínas, carbohidratos y grasas? ¿Para qué sirven? ¿Por qué son importantes? Y, trato de aplicarlo a la vida real y actual de cada cliente. Si no sabes por qué debes comer al menos 30 gramos de proteína en cada comida, no te va importar si lo haces o no.
Si no entiendes que para que tu pareja se sienta amada y escuchada tienes que aprender cuál es su lenguaje de amor y hablarlo, vas a seguir en peleas eternas de “no te entiendo” y nada en tu relación va a cambiar.
Para poder tener el poder de cambiar, tienes que entender ese poder. Ese poder es Jesús en tu corazón, y solo lo entienden las que deciden darle entrada y dejarlo vivir dentro de ti.
Dios puede hacer mucho más de lo que imaginas
Dios tiene el poder de hacer algo de la nada.
Dios tiene el poder de hacer que alguien haga algo.
Dios tiene el poder de cumplir una promesa.
Dios tiene el poder de hacer mucho más de lo que tienes la capacidad de desear, soñar, entender, comprender y apreciar.
DIOS tiene el poder. No lo tienes tú. Dios tiene el poder para cambiar.
Y cuando tú tienes a Dios viviendo dentro de ti, entonces tú tienes el poder que obra eficazmente de acuerdo a Su voluntad.
Si hay algo que hoy necesitas tener el poder para cambiar:
Tu salud
Tu cuerpo
Tu paciencia
Tu actitud
Tu rabia
Tu ansiedad
Tu trabajo
Tu relación
Tu matrimonio
Tus sueños
Debes primero darle entrada al poder en tu corazón. Acepta a Jesús hoy. Luego, entrégale eso que tanto quieres cambiar. Ponlo en una cajita, hazle un chonguito y dile: “Yo no puedo con esto, pero tú sí. Te lo regalo.”

Y luego, déjalo ir, creyendo que Aquel que es poderoso para hacer muchísimo más abundantemente de lo que le estamos pidiendo y de lo que podemos entender, tiene el poder para cambiar lo que le diste, de acuerdo a Su voluntad. Y, que toda la gloria (la alabanza, el evangelismo, la edificación) son por Él y para Él.
Oremos.
Oración:
Padre Celestial, hoy vengo con un corazón hecho pedazos, empacado en una caja y entregándote a ti. Tú has visto todos mis intentos de cambio. Tú has escuchado todas mis plegarias pidiéndo ayuda con lo que estoy viviendo y con las personas que necesito que hagan un cambio a mi alrededor. Tú sabes mejor que nadie todo el esfuerzo que he puesto. También sabes cómo me he sentido, la frustración, el dolor, las lágrimas. Todas las has contado y las has guardado en un bote, y no las has desperdiciado. Solo tú tienes el poder para cambiar mi vida, mi situación, mis hijos, mi pareja, mi trabajo, mi salud. Ven y vive dentro de mí y que tu Espíritu Santo actúe para limpiar, renovar y cambiar lo que Tú quieras. Pongo en tus manos todo de mi y te cedo el poder para cambiar. En el nombre de Jesús, Amén.
PODCAST:

¿Ya escuchaste estos episodios en mi NUEVO Podcast F.I.T. - Fé, Intención y Transformación?
Si prefieres escuchar que leer, dale click a tu plataforma de podcasts favorita, SUSCRÍBETE para que todos los días de Lunes a Viernes puedas escuchar los devocionales.
Ah, y un favor más: por favor dale un rating de al menos 5 estrellas al podcast para que las plataformas puedan mostrarlo a más personas.
¡Gracias!
Artículos relacionados:
👉 Únete Aquí a nuestro chat GRATIS en WhatsApp, recibirás todos los devocionales de Lunes a Viernes y tendrás un espacio donde solicitar oración.




Comments