Cuando Ya No Aguantas Más: Cómo Encontrar Refugio en Dios Según el Salmo 61
- Melissa Fortín

- 2 days ago
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David encontró refugio en Dios cuando su corazón estaba abrumado. Este salmo nos recuerda dónde acudir cuando sentimos que ya no podemos más.
Lectura: Salmo 61:1-4
1 Escucha mi clamor, oh Dios; Atiende a mi oración.
2 Desde el extremo de la tierra clamo a Ti cuando mi corazón está abrumado y desfallece; Guíame a la roca que es más alta que yo.
3 Porque Tú has sido refugio y amparo para mí, Una torre fuerte contra el enemigo.
4 Permíteme habitar en Tu tabernáculo para siempre; Permíteme refugiarme bajo el abrigo de Tus alas. Selah.
Selah: Pausa y reflexiona cuidadosamente sobre esto.
Abrumada. Cuando ya no aguantas más.
Desde que inicié la perimenopausia es como si esta palabra se ha convertido en una nube negra que vive sobre mi cabeza permanentemente.
Y, no es porque esté sumamente ocupada al borde de mis capacidades. Es porque una sola tarea sencilla me abruma. Es cuando ya no aguantas más.
Intentaré explicarlo un poco más, aunque creo que muchas de ustedes se pueden identificar conmigo.
No sé si es cuestión de edad o de hormonas (aún lo estoy investigando), pero, las mujeres llegamos a un punto donde tener planes por la noche se convierte en una obligación más que diversión.
Quedarnos en casa y ponernos la pijama para leer un buen libro o vernos una buena película apetece mucho más que salir a cualquier compromiso.
¿Te sucede?
Cuando el Corazón Desfallece
Cuando estamos cargadas, cuando nuestro corazón desfallece, desmaya y está perdiendo las fuerzas, cualquier cosa extra que pongan sobre tus hombros te abruma.
Lo más triste, es que nadie a tu alrededor te entiende ni te comprende. Todos creen que o te estás volviendo loca, o estás siendo dramática.
Nadie te entiende, excepto Jesús.
David También Se Sintió Abrumado

David se sentía de esta manera cuando escribió este Salmo para hacerlo una canción. No se sabe si en este momento David era perseguido por Saúl y estaba huyendo o estaba viviendo la traición de su hijo Absalón quien intentó quitarle el reino.
En cualquiera de los casos, esto era muy personal para David. Saúl lo había acogido cómo un músico de confianza en su palacio. David había creado una relación muy cercana con el Rey, quien después de darse cuenta que David era el nuevo ungido de Dios, cegado por su pecado de orgullo comenzó a perseguirlo para matarlo.
En el caso de su hijo, su propio hijo decidió traicionarlo y quitarle el reino. Y, en esos tiempos, para ser exitoso en ser un nuevo rey era necesario matar al rey anterior. Su propio hijo quería matarlo.
¿Quién iba a entender a David si su “padre adoptivo” ni su propio hijo lo entendían?
Nadie más que Dios.
La Roca Que Es Más Alta Que Nosotras
En tiempos de guerra, las montañas y los puntos más altos son los que tenían ventaja y seguridad. Los armamentos que estaban al pie de la montaña casi siempre perdían a los que estaban más arriba.
David pide a Dios que lo lleve a la roca más alta, la roca que es tan alta que por sí mismo no puede alcanzarla solo con Su ayuda.
Esa roca mi amiga, se llama Cristo. No hay nadie más que Él quien entenderá cada emoción que pasa por tu cabeza y tu corazón y te llevará hacia Él donde estarás segura, comprendida y en consuelo, calma y paz.
David se escondía en cuevas cuando huía de Saúl. Pero sabía que su refugio real era Dios. Su verdadera seguridad estaba en Él y no en la roca ni en la cueva.
¿En Qué Te Refugias Cuando Estás Abrumada?
¿En qué te refugias cuando la ansiedad, la tristeza, el miedo te atacan?
Muchas mujeres como yo, buscamos refugio en callar nuestros pensamientos. Usamos el “estar ocupadas todo el tiempo” o ver televisión, o leer un libro, o “doom scrolling” en las redes sociales porque tenemos miedo de estar solas con nuestros pensamientos. Nuestros pensamientos se convierten en nuestros enemigos.
Pero David implora a Dios que sea su torre fuerte contra el enemigo. Las ciudades antiguas tenían torres defensivas donde las personas podían refugiarse durante un ataque. David ve a Dios como una fortaleza imposible de conquistar.
¿Te estás refugiando en Dios en esos momentos de desesperación y angustia?
Bajo El Abrigo De Sus Alas
Y luego le pide que lo deje habitar bajo el abrigo de sus alas. Como una mamá gallina, cuidando a sus pollitos de la lluvia y del peligro, así nos cuida Dios cuando le pedimos habitar bajo su protección.
La Madurez Espiritual No Consiste En Nunca Sentirse Abrumada
La madurez espiritual no consiste en nunca sentirse abrumada. David mismo se sintió abrumado. Jesús mismo se sintió abrumado la noche antes de su crucifixión (y diez veces más que nosotras).
Pero, ninguno se quedó atrapado en sus emociones. En medio de su desesperación hicieron tres cosas:
Clamaron a Dios.
Recordaron la fidelidad de Dios.
Confiaron en la protección y soberanía de Dios.
Siempre Hay Una Roca Más Alta

Cuando no tengas fuerzas, ora este Salmo. Recuerda que siempre hay una roca más alta que nosotras sobre la cual podemos descansar.
Oración:
Dios mío, oye mis gritos, escucha mi oración.¡Ya no aguanto más! Por eso te llamo desde el último rincón del mundo.Ponme sobre una gran piedra, donde quede a salvo del peligro.¡Tú eres mi protector! ¡Tú me defiendes del enemigo! Quiero pasar toda mi vida viviendo en tu santuario, bajo tu protección.
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