Cómo Enamorarte de Dios Más Que de Esta Vida
- Melissa Fortín

- 16 minutes ago
- 6 min read

Lectura: Salmo 27:4-6
Una sola cosa pido al Señor y es lo único que persigo:habitar en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del Señor y buscar orientación en su Templo.
Porque en el día de la aflicción él me resguardará en su morada; al amparo de su santuario me protegerá y me pondrá en alto sobre una roca.
Me hará prevalecer frente a los enemigos que me rodean; en su santuario ofreceré sacrificios de alabanza y cantaré y entonaré salmos al Señor.
¿Por Qué Nos Cuesta Tanto Anhelar el Cielo?
Voy a confesarte algo que probablemente ningún cristiano quiere admitir: durante muchos años no me emocionaba la idea del cielo.
Cuando era niña, y mi mamá me describió el cielo por primera vez, me imaginaba muchos ángeles volando y saltando sobre las nubes.
Conforme fui creciendo, imaginaba calles de oro, enormes portones y una luz tan brillante alrededor del trono de Dios que apenas podía imaginar Su gloria.
Pero, nunca me llamó la atención realmente ir al cielo. Cuando en la iglesia describen que ir al cielo era adorar eternamente en comunidad a Dios, me imaginaba la multitud que se forma en un concierto, pero todos vestidos de blanco y cantando himnos forever and ever.
¡Qué aburrido! De hecho, aún no quiero hacer eso…perdón Señor, si esta es la eternidad mi carne no la quiere pero tú puedes cambiar mis deseos carnales en espirituales (ja, ja, ja).
Lo que no entendía entonces era que el cielo no se trata del lugar. Se trata de la Persona que está allí.
La Casa de Mi Abuelita Me Enseñó una Verdad Sobre el Cielo

¿Te gustaba ir a la casa de tu abuelita o de la tía favorita? ¿Por qué?
Cuando era niña, mi abuelita era mi vecina de al lado. Pero, a mí siempre me gustaba estar en su casa más que en la mía. Mi abuelita siempre me recibía con alegría, un abrazo suavecito y me sentía bienvenida en su casa. Siempre tenía galletas, semitas, caballitos o espaguetis horneados. Y, aunque nunca se sentó a jugar conmigo, siempre sentí que estaba ahí a mi lado, alegre que yo estuviera en su casa. De hecho, aún ya en la universidad mi abuelita me llamaba por el balcón que daba a mi casa para que fuera a almorzar a su casa porque había hecho mi comida favorita.
Dios quiere que nos sintamos así con el cielo. Él quiere que lo añoremos, que lo deseemos y que no haya otro lugar donde queramos estar más. No porque vamos a tener mansiones y dinero y comida, sino porque Él está ahí.
Yo iba a la casa de mi abuelita por su presencia y por su comida. Si mi abuelita no estaba, no me daban ganas de ir y prefería estar en mi casa. Si en mi casa cocinaban comida más rica prefería quedarme que salir.
Lo Que David Realmente Deseaba
Sin embargo, entre más leo y estudio Su palabra, me doy cuenta que no es precisamente la ropa que usaremos ni cómo se ve el cielo lo que importa sino cómo te sientes en el cielo, quién eres tú en el cielo (tu identidad).
Cuando David escribió este Salmo, estaba siendo perseguido.
Lo extraño es que en lugar de pedir que Dios le diera más ejército, o más armas, o más fuerza David pidió “habitar en la casa del SEÑOR todos los días de su vida”.
David sabía que en la presencia del SEÑOR tendría paz, protección y por fin podría caminar con la cabeza en alto. En la casa del SEÑOR él era el hijo del Rey.
El Salmo 23 dice casi al final “en la casa de Jehovah moraré por largos días”. La casa de Jehovah es un lugar que David añoraba estar.
No Puedes Extrañar Lo Que Nunca Has Conocido

Cuando Dios no está presente en tu vida y no lo conoces realmente, no desearás estar con Él ni mucho menos en Su casa.
Si Dios para ti es un juez, alguien que castiga, o alguien lejano que le tienes miedo no le conoces como David lo conocía: un protector, lleno de belleza, de amor, quien te da tu identidad y te pone sobre la roca más alta.
No extrañas lo que nunca has tenido. ¿Cierto?
Y, cuando Dios no está presente en tu vida, y no le conoces su carácter entonces las cosas que son menos, las del mundo (el dinero, la fama, tu carrera, tus hijos, tu casa, tus viajes) toman ese lugar y prefieres quedarte aquí más que irte al cielo.
Pero, si vemos cómo David describe habitar en la presencia del Señor, si leemos como Salomón aún siendo el hombre más sabio y rico del mundo decía que no había mejor que estar con el Señor, nos damos cuenta que al añorar lo que tenemos aquí más de lo que Él nos promete en Su presencia en la eternidad nos estamos perdiendo de todo.
Si las cosas de esta tierra te emocionan más que la presencia de Dios, te estás perdiendo de lo mejor que Él preparó para ti.
Cómo Enamorarte de Dios y Anhelar la Eternidad
¿Cómo puedo anhelar el cielo si ni siquiera lo conozco? ¿Cómo puedes enamorarte de Dios? Yo no quiero dejar todo lo que tengo aquí: mis hijos, mi familia. ¿Perder todo esto para vestirme de blanco y cantar todo el día?
My friend, yo también amo a mis hijos y a mi familia. Yo también amo mis cosas materiales: mi casa, mi carro, mi ropa, mis eventos sociales, mi iglesia, mis vacaciones.
Pero, Dios nos dice que no podemos ni imaginarnos, no tenemos la capacidad mental ni emocional para entender la nueva tierra que Él tiene para nosotros.
Lo Que Dios Ha Preparado Para Sus Hijos

1 Corintios 2:9 “Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ningún corazón ha concebido lo que Dios ha preparado para quienes lo aman.”
¿Te has enamorado alguna vez? Cuando te enamoras, los primeros días quieres estar con esa persona 24/7. Quieres saber lo que piensa, lo que siente, cómo se levanta, cómo se acuesta, la música que le gusta, la comida que le fascina. Quieres saberlo todo.
Si quieres añorar el cielo, tienes que enamorarte del Señor. Y, para enamorarte del Señor tienes que conocerlo. Para conocerlo, tienes que pasar tiempo con Él, a solas, sin interrupciones. Tienes que dejarlo entrar en tu corazón y escucharlo, hablarle, cantarle,
adorarle.
Muchas veces queremos amar más a Dios, pero intentamos hacerlo por obligación. David no amaba la presencia de Dios porque alguien se lo exigía. La amaba porque la conocía. Nadie tiene que obligarte a buscar aquello que amas. Por eso la pregunta no es cuánto deseas el cielo. La pregunta es cuánto tiempo pasas con Aquel que estará allí.
David estaba tan emocionado de habitar en el templo sagrado del Señor que en el versículo 6 dice: “en su santuario ofreceré sacrificios de alabanza y cantaré y entonaré salmos al Señor.”
Cuando yo me enamoré de mi esposo me pasaba el día pensando en cómo hacerlo feliz. Cantaba canciones todo el día que me recordaban a el. Tenía una sonrisa permanente en mi rostro (especialmente cuando me mandaba mensajes de texto que no se aguantaba por verme).
David estaba tan enamorado del Señor que no se aguantaba por ofrecer sacrificios en su santuario y cantarle todas las canciones que le había escrito. David añoraba el cielo, porque amaba profundamente al Señor.
Hoy oro que tú y yo nos sintamos como David de hoy en adelante.
Oremos.
Oración:
Padre Celestial, gracias por preparar una morada eterna para nosotros. Gracias porque aunque no lo merecemos tú has preparado lo mejor, de lo mejor, de lo mejor. Tan bueno es que no podemos ni imaginarnos cómo es. Tú eres nuestro lugar seguro, no esta tierra. Ningún placer de los que tenemos y hemos experimentado aquí se compara con habitar en tu presencia, en la protección y refugio de tu cielo. Ayúdanos a enamorarnos de ti y desear estar a tu lado más que vivir aquí. Ayúdanos a conocerte tanto que nuestro mayor deseo es vivir contigo en la eternidad. Y, ayúdanos a expresar ese deseo frente a todos los que aún no te conocen, para que ellos también puedan habitar contigo. Te lo pedimos en el nombre de Jesús, Amén.cerca precisamente a quienes más necesitan refugio.
Dios toma interés muy personal en aquellas que están más vulnerables.
PODCAST:

¿Ya escuchaste estos episodios en mi NUEVO Podcast F.I.T. - Fé, Intención y Transformación?
Si prefieres escuchar que leer, dale click a tu plataforma de podcasts favorita, SUSCRÍBETE para que todos los días de Lunes a Viernes puedas escuchar los devocionales.
Ah, y un favor más: por favor dale un rating de al menos 5 estrellas al podcast para que las plataformas puedan mostrarlo a más personas.
¡Gracias!
Artículos relacionados:
👉 Únete Aquí a nuestro chat GRATIS en WhatsApp, recibirás todos los devocionales de Lunes a Viernes y tendrás un espacio donde solicitar oración.




Comments