Jesús te entiende: Cómo acercarte al trono de gracia sin miedo
- Melissa Fortín

- 4 days ago
- 3 min read

Lectura: Hebreos 4:15-16
Cuando era niña, mis abuelos eran dueños de un hotel en el centro de la ciudad. En las afueras del hotel había locales con tiendas comerciales. Uno de esos locales era una zapatería. Yo amaba ir a la zapatería a jugar.
Sí, yo sé que con los zapatos no se juega, y normalmente, si un niño entra a una tienda de zapatos y comienza a probárselos todos, las dependientas le van a llamar la atención. Pero, en la tienda de doña Elba no.
Doña Elba y Don Jorge son los señores más dulces, tiernos y amables del mundo mundial. Ellos me dejaban entrar a su tienda a hacer y deshacer. Solo me sonreían y aún puedo ver en sus miradas ese cariño de “abuelo” tierno viéndome jugar. Me daban churros, refresco, paletas… lo que yo quisiera, ellos me lo daban.
Dentro de su tienda yo me sentía libre, sin estrés y muy feliz de poder jugar con todo lo que tenía enfrente.(Ahora entiendo por qué años después me hice dueña de casi 100 pares de zapatos. Oops!)
El trono de gracia al que sí puedes acercarte, sin miedo
En este pasaje, Jesús es el zapatero y nosotros los niños.
Él nos está invitando a Su trono: el lugar inaccesible, el lugar al que no entras si no estás invitado. (Lee el libro de Libro de Ester para entender qué les pasaba a las personas que iban ante el rey sin haber sido llamadas).
Frente al trono de Cristo, aunque no somos dignas porque somos pecadoras, Él nos ofrece misericordia. Ni siquiera nos pide que toquemos la puerta. Dijo:
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia…”
Entrar “con confianza” o “con boldness” en aquellos tiempos era algo impensable delante de un rey. Los reyes eran inaccesibles. Acercarse sin permiso podía costarte la vida. Pero Jesús cambió completamente esa realidad. Puedes acercarte al trono de gracia sin miedo.
Gracias a Su misericordia —que significa que no nos da el castigo que realmente merecemos— encontramos gracia: recibir algo que no merecemos.
Y, ¿qué recibimos?
Ayuda. Consuelo. Dirección. Presencia. Paz en medio de la necesidad.
Él te entiende mejor que nadie

Yo fui una niña muy penosa. A mis papás les costaba un universo y la mitad del otro que yo siquiera pidiera una servilleta en un restaurante.
Que yo entrara a la tienda de zapatos y comenzara a jugar era un cambio enorme.
Y ahora que lo analizo, sé por qué ahí no tenía pena.
Doña Elba y Don Jorge se acercaron a mí como si me conocieran. Con ojos llenos de amor. Ofreciéndome todo lo que me gustaba (sin saberlo) y sin pedirme nada a cambio.
Era simplemente un acto de servicio hacia una niña que buscaba salir del aburrimiento mientras su mamá trabajaba.
Jesús hizo lo mismo contigo.
Jesús se hizo hombre.
Vivió TODO lo que tú has vivido y lo que vas a vivir. Toda tentación que existe, Él la sufrió. Él te entiende mejor que nadie.
Y porque te entiende, te da la bienvenida y te ofrece todo lo que sabe que necesitas —aunque tú todavía no lo sepas— porque te conoce.
Te ve con ojos llenos de amor.
Y lo único que te pide a cambio es que lo dejes vivir en tu corazón.
No hay nadie más que te dará lo que tú necesitas cuando lo necesitas que Jesús.
NADIE.
Escríbele con libertad

Hoy quiero animarte a que le escribas una oración con toda confianza.
Cuéntale aquello que no le has contado a nadie.
Confiésale cómo te sientes, detalle a detalle.
Si estás enojada con Él, cuéntaselo también.
Él quiere todo de ti. Todas tus emociones.
No vas a irrespetarlo contándole que estás enojada. Dios es majestuoso y soberano. Él no puede ofenderse porque no tiene pecado; Él es Santo.
Cualquier cosa que tú le digas no hará que se aleje de ti. Al contrario, abrirá aún más Sus brazos porque te entiende a la perfección.
No tengas miedo.
Él tampoco se alejará de ti.
Es imposible separarte de Él porque Su aliento vive en cada célula de tu cuerpo. Su sello está en ti.
Ahora te toca a ti
No voy a escribir una oración esta vez, porque quiero que lo hagas tú.
Pero sí quiero que te sientes y le escribas con valor.
Pídele ayuda para eso que no puedes controlar:
Enojo
Resentimiento
Dolor
Duda
Antojos
Pereza
Lujuria
Ansiedad
Temor
¡PÍDELE!
👉 Únete Aquí a nuestro chat GRATIS en WhatsApp, recibirás todos los devocionales de Lunes a Viernes.




Comments