top of page

Cómo tener Paz en tu Hogar según Colosenses 3:12-15

mujer tomando una taza de café y meditando

Lectura: Colosenses 3:12-15


“Quiero que vivamos en paz en este hogar. Quiero que todos nos tratemos bien.” Le dije un día a mi esposo después de haber separado no sé cuántas peleas entre mis 3 hijos varones. Estaba exhausta, frustrada y desesperada. 


Si soy honesta, solo quería salir corriendo de mi casa. No estaban siendo obedientes y por más que los regañaba era como que las palabras rebotaban de las paredes.


Si eres mamá, seguro te identificas con algo así en algún punto de tu maternidad.


Durante esa conversación con mi esposo, incluímos a los niños y les preguntamos, “¿qué creen que deberíamos hacer distinto?” Mi hijo mayor contestó, “Hablarnos mejor.”


Eso resonó en mi toda la noche. Y, en el silencio le pedí a Dios me diera una guía, un paso a paso (así funciono yo, con estructura clara) de cómo cambiar este espíritu de pelea, discusión y resentimiento en mi casa.


¡Qué lindo es Dios que contesta mejor de lo que le pediste!


Hoy, en mi devocional, me dio 4 pasos de cómo obtener la paz, en tu casa o en tu vida en general. Vamos a desglosarlos:


ADVERTENCIA:


Ahora, quiero advertirte, estos pasos solo funcionan cuando has aceptado a Jesús en tu corazón como tu Salvador. No es acepción de personas (pues Él acepta a todos), sino más bien un beneficio que obtenemos cuando somos parte de su familia. Sin haberle dado permiso para habitar en tu corazón, es imposible que haya paz. Para aceptarlo, lo único que tienes que hacer es repetir esta oración dentro de ti: “Padre, reconozco que soy pecadora, y que por mi misma no puedo llegar a tu lado. Creo en ti, creo que Jesús vino a morir en una cruz por todos mis pecados y perdonó cada uno de ellos. Te invito Jesús a morar dentro de mí corazón, sana todas mis heridas y perdona todos mis pecados. Sé que solo a través de Jesús puedo estar a un lado del Padre en la eternidad el día en que parta de este mundo. Gracias Señor. Amén.”


Si ya eres parte de la familia, ¡bienvenida! Y ahora, prosigamos.



Contexto Bíblico


En los versículos anteriores al 12, Pablo le pide a esta gente de Colosia, que eliminen completamente de su ser el enojo, rabia, malicia y lenguaje obsceno. Les pide que ya no mientan, y que lo pueden hacer porque ya no son quienes eran antes. Son personas nuevas, renovadas (por medio de la sangre de Jesús, es decir, la oración que hiciste aquí arriba). 

Una vez siendo renovada, has sido separada de los demás, eres parte de los escogidos de Dios y has sido hecha santa, santificada para Su propósito. 


Ahora, te toca trabajo, diario, duro, pero no imposible. En estos pasos vas a encontrar lo que tienes que activamente hacer, y lo que tienes que dejar que pase.



Ponte un corazón nuevo cada día


mujer doblando la ropa

¿Qué te pones todos los días antes de salir a la calle? Espero que sea ropa y zapatos. No sales sin eso, ¿cierto? Es lo mismo con estas virtudes. Hay que activamente escogerlas todas las noches, dejarlas sobre la cama y al levantarnos ponernos las. 


La ropa que nos ponemos la hemos practicado antes. Es decir, fuimos a la tienda, nos la medimos, la vemos en el espejo y la hemos combinado con otras prendas, zapatos, carteras para ver cuál se ve mejor. 


Es lo mismo con estas virtudes, para saberlas usar bien, se deben ensayar. Piensa ahora mismo en una ocasión dónde pudiste haber sido más compasiva o haber hablado con mayor gentileza, o donde pudiste haber tenido más paciencia. A mi se me vienen un millón de oportunidades. Ahora, decide activamente practicar una o dos de ellas hoy. Pídele a Dios que te dé el querer y el hacer (Filipenses 2:13) y que te presente la o las oportunidades para practicarlas.


Perdona y tolera con gracia

mamá abrazando a su hijo

Volvamos a recordar esas veces que no fuiste compasiva, bondadosa, humilde, gentil o que perdiste la paciencia. ¿Tienes que ir a pedirle perdón a alguien? O, tal vez alguien debe pedirte perdón a ti, pero, ¿le has dicho a ese alguien que algo te molesta? ¿Estás tolerando a los demás?


Mi Biblia, versión AMP en inglés dice “bear graciously” que significa tolerarse con gracia. Yo sé que hay personas en nuestras familias (y ambiente) que no merecen ser toleradas. Tal vez son personas que emiten toxicidad, o que repiten una y otra vez sus ofensas. Pero aquí hay una palabra clave: GRACIA. 


Gracia es aquello que se extiende sin mérito alguno. Es un favor inmerecido de Dios hacia el ser humano. Es un regalo. (Cristo muriendo en la cruz por ti es el perfecto ejemplo de gracia.)


Solo cuando entendemos realmente el mayor regalo hacia nosotras (la sangre de Cristo) es que podemos verdaderamente extender ese regalo hacia otros. 



Vístete de amor desinteresado


De nuevo a la analogía de la ropa. Hay gente que se viste porque tiene que hacerlo. Es decir, no le importa cómo se ve, es simplemente para cumplir la función de tapar lo que no debe andar destapado. Y, hay otras personas que vestirse es un arte, una forma de expresarse, donde cada prenda cumple un propósito. Cada accesorio se junta armoniosamente con el vestido, los zapatos, el maquillaje y el peinado. Cada ocasión es una oportunidad de probar un estilo nuevo.


Admiro tanto a esas segundas personas, y muchas veces intento ser cómo ellas. Pero, en el verano, y pasando la mayor parte de mi tiempo en casa confieso que no me dan ganas de “echarle ganas” (como dice la influencer AleCord) y me convierto en la primer tipo de persona, que solo se pone trapos encima para andar tapada. 


Pablo nos pide en este verso que nos vistamos y nos envolvemos en amor desinteresado. Eso quiere decir que tenemos que ir más allá de solo tirarnos el trapo encima. Tenemos que pensar en el bienestar de los demás SIEMPRE antes que el nuestro. Tenemos que pensar en cómo le va a afectar a los demás lo que decimos, lo que sentimos y lo que hacemos. Pasar más tiempo frente al espejo analizando lo que nos estamos poniendo (figurativamente). 


Deja que la paz de Cristo gobierne


Biblia sobre una mesa con velas y café

Este último paso no es algo que tienes que hacer, es algo que tienes que dejar que suceda. Pero, para que esto suceda, debes caminar con Cristo. Si no caminas con Él a diario, ¿cómo vas a recibir su paz? Cuando caminas todos los días de Su mano (en obediencia) la paz es el factor controlador en tu corazón. 


Todo lo anterior lo puedes cumplir cuando son Sus palabras las que resuenan en tu mente y en tu corazón más que las del mundo. 

El mundo te va a decir: “te lo mereces”, “tú eres primero”, “no tienes porqué aguantar”, “te tocó lo que te tocó” 

Jesús te dice: “hazlo por mi”, “yo soy primero”, “tú puedes porque YO puedo en ti”, “yo te doy MI paz”


OJO: No estoy excusando ni diciendo que debes aguantar violencia física, maltrato, abuso emocional ni nada que pueda atentar contra tu vida y la de tus hijos. Si este es tu caso, por favor busca ayuda de inmediato.


El último paso es practicar el agradecimiento. La mejor forma de agradecer aparte de la humildad ante Dios, es internalizar Su palabra y enseñarla. Usa todo lo que has aprendido gracias a Dios para enseñar a otros (tus hijos, tu pareja, tu familia, tus amistades). Y así, tendrás paz en tu hogar.


No pierdas más tiempo…¡vámonos a practicar!


👉 Únete Aquí a nuestro chat GRATIS en WhatsApp, recibirás todos los devocionales de Lunes a Viernes.


Comments


bottom of page