La Perimenopausia y Menopausia: Una Aflicción Pasajera Según la Biblia
- Melissa Fortín

- Jun 4
- 5 min read

La Perimenopausia y Menopausia Forman Parte del Diseño de Dios
Lectura: 2 Corintios 4:13-18
13 Pero teniendo el mismo espíritu de fe, conforme a lo que está escrito: «Creí, por tanto hablé», nosotros también creemos, y por eso también hablamos,
14 sabiendo que Aquel que resucitó al Señor Jesús también nos resucitará con Jesús y nos presentará juntamente con ustedes en Su presencia.
15 Porque todas estas cosas son por amor a ustedes, para que la gracia, al extenderse a más y más personas, haga abundar la acción de gracias para la gloria de Dios.
16 Por tanto, no nos desanimamos ni perdemos el ánimo. Aunque nuestro hombre exterior se va desgastando, nuestro hombre interior, sin embargo, se renueva de día en día.
17 Porque esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación,
18 mientras no ponemos la vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
La perimenopausia y menopausia son etapas naturales de la vida que pueden convertirse en oportunidades para crecer espiritualmente y acercarnos más a Dios.
Ay, ay, ay, ay…la perimenopausia me está matando…
Así me siento muchos días, que esta etapa de vida de mujer me está matando. Unos días me siento bien, otros días siento que quiero ahorcar al mundo entero. Otros días, no me soporto ni yo misma y solo quiero encerrarme en un hoyito y dormirme.
En mi cumpleaños #40 mi cuerpo me regaló mi primer “hot flash” en la noche, como si me dijera: “Bienvenida al 4to piso, aquí hace calor.”
Gracias a Dios no me volvió a dar en todo ese año porque eso es..espantoso y desesperante.
Cuando Tu Cuerpo Comienza a Cambiar

Dirías que siendo Coach de Nutrición y Fitness a mi no me darían esas cosas. Sí, lo mismo decía yo. Que a mi no me iban a dar todos esos síntomas porque yo me cuido bastante.
Dos años después de ese primer sofocón, mi cuerpo cada cumpleaños (no es mentira) me regala un “hot flash” esa misma noche, luego no me vuelve a dar y por dos años me ha regalado un promedio de 5 libras extra de grasa que se han almacenado en mis caderas, brazos y abdomen.
Al sol de hoy, peso aproximadamente 12-15 libras más de mi peso antes de los 40.
Si a ti te frustra esto, imagina como le frustra a alguien que se dedica a ayudar a otras mujeres a comer saludable, hacer ejercicio y estar fit.
He visitado más de 5 médicos, mis exámenes de laboratorio ni para contarlos porque son demasiado. En resumen, ha sido una larga trayectoria donde me he tenido que armar de mucha paciencia, oración, aceptación, y tolerancia conmigo misma.
La Perimenopausia y Menopausia Forman Parte del Diseño de Dios
La Biblia no habla precisamente de la perimenopausia y menopausia, pero, si habla sobre nuestro cuerpo y en este libro, Pablo detalla algo muy importante.
Ven conmigo al versículo 16:
“Por tanto, no nos desanimamos ni perdemos el ánimo. Aunque nuestro hombre exterior se va desgastando, nuestro hombre interior, sin embargo, se renueva de día en día.”
¿Has asistido a alguna charla motivacional? Para mi, Pablo estaba dando la mejor TEDx conference del mundo mundial. Está afirmando que “aquí no nos desanimamos, aquí no perdemos el ánimo…¡vamos muchachas!”
También afirma que nuestro cuerpo no es permanente, que se irá desgastando lo queramos o no. La perimenopausia y menopausia son etapas que señalan el desgaste físico del cuerpo. El estrógeno se va acabando, también la progesterona y otras hormonas que se retiran oficialmente de su empleo en la menopausia. Es inevitable. Es natural. Es el diseño de Dios.
Cómo Dios Usa la Aflicción para Renovarnos

Pero, también menciona que nuestro hombre interior (nuestra alma/espíritu) se renueva diariamente.
¿Mágicamente se renueva?
No my friend. Si seguimos en el versículo 17, vemos que a quienes les está tando el TED talk es a las personas que están viviendo una aflicción. Nuestro espíritu se renueva por medio de la aflicción, de los problemas, de las frustraciones.
El primer año que comencé con la perimenopausia y comencé a aumentar peso, a perder mi pelo, a sentirme como otra persona me frustré. Pero, esta frustración trajo consigo un fuego interno de querer aprender más sobre cómo funciona el cuerpo, cómo se sienten otras mujeres, qué es lo que sucede biológicamente, cuáles son los mejores doctores, suplementos, alimentos, etc.
Dios puso en mi una personalidad de resolver problemas, y gracias a ese regalo, pude entender muchas cosas y explicarlas a muchas otras mujeres. Mi espíritu comenzó a renovarse en compasión, paciencia, amor y pude ver hacia atrás las veces que critiqué o juzgué a mi mamá por sus “arrechuras” y entendí que muchas veces estaban fuera de su control y que nadie ni ella misma se entendían.
Cuando permitimos que Dios trabaje en medio de nuestra aflicción nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación. No hay nada que nos haga crecer y madurar más que la aflicción.
Lo Que Realmente Permanece para Siempre
Mi batalla ahora mismo es con el versículo 18. Pablo nos pide que no pongamos nuestros ojos en las cosas que se ven (en el cuerpo por ejemplo, en la falta de pelo, en los gorditos, en la celulitis) sino en las que no se ven (en la madurez, en la paciencia, la tolerancia, el amor que desarrollamos al dejar a Dios trabajar en nosotros durante la aflicción).
Porque al final de nuestros días, las cosas que se ven se irán en un hoyo lleno de tierra o en cenizas esparcidas por el viento, pero las que no se ven son eternas.
Nuestra Misión en Medio de la Perimenopausia y Menopausia
Si yo tolero, si yo tengo paciencia, si yo amo, si yo desarrollo los frutos del espíritu (amor, paz, paciencia, benignidad, templanza, mansedumbre, dominio propio) más que desarrollar mis músculos voy a afectar positivamente a quienes me rodean (mis hijos, mis vecinos, mis amigos, mis compañeros de trabajo).
Mi misión y la tuya, están en el versículo 15: “Porque todas estas cosas son por amor a ustedes, para que la gracia, al extenderse a más y más personas, haga abundar la acción de gracias para la gloria de Dios.”
Nos cuidamos por amor a Dios y por amor a los demás, para que podamos desarrollar todos esos frutos y así sobreabunde la gracia de Dios hacia más personas. La perimenopausia y menopausia pueden ser causa de aflicción eterna o aflicción temporal que cumple el mandato de ir y hacer discípulos de todas las naciones bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo (Mateo 28).
Oremos:
Padre Celestial, gracias por estas etapas de perimenopausia y menopausia que nos traen aflicciones leves y pasajeras. Gracias porque tú diseñaste nuestros cuerpos perfectamente y no hay ningún error en ellos. Ayúdanos a enfocarnos en nuestra misión, tomando en cuenta que nuestro crecimiento y desarrollo más importante es el de las cosas que no se ven. Ayúdanos a ser buenos mayordomos de nuestros cuerpos para así poder desarrollar esas habilidades que nos permitirán compartir tu amor y sacrificio con otras personas. Ayúdanos a no desanimarnos aunque nos veamos desgastadas, sabiendo que tú nos renuevas internamente cada día. En el nombre de Jesús, Amén.
Artículos relacionados:
👉 Únete Aquí a nuestro chat GRATIS en WhatsApp, recibirás todos los devocionales de Lunes a Viernes.




Comments