top of page

Cómo saber si Dios te está hablando

Mujer viendo hacia el cielo preguntándole algo a Dios.


Lo que aprendí cuando Dios me pidió cerrar mi negocio


Lectura: Efesios 1:17-19


Introducción


Dios me dijo que el esposo que tengo sería mi esposo.


Dios me indicó quién sería la terapeuta de mi hijo mayor.


Dios me dijo y me confirmó que cerrara mi negocio.


Antes de continuar, quiero aclararte algo. Dios nunca me habló con una voz audible.


Nunca escuché "Melissa..." Así que si tú piensas que para escuchar a Dios tienes que oír una voz del cielo este episodio puede cambiar completamente tu perspectiva.


Hace unos días te conté la historia de cómo Dios me pidió cerrar mi negocio.


Dios no me habló con voz estruendosa, ni tampoco susurró a mi oído: “Melissa, cierra tu negocio.” (Aunque si quisiera Él lo haría).


Dios tiene muchas formas de hablarte y mostrarte Su voluntad, solo tienes que estar lista para escucharlo.


¿Cómo sabes que no era simplemente tu imaginación? ¿cómo distingues la voz de Dios de tus propios pensamientos?


Muchas personas se preguntan cómo saber si Dios te está hablando. La buena noticia es que Dios no nos deja adivinando Su voluntad. A través de Su Palabra, la oración y la guía del Espíritu Santo, Él nos muestra el camino que debemos seguir.


17 [Siempre oro para que] el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación [que les dé un conocimiento profundo, personal e íntimo] en el verdadero conocimiento de Él [pues conocemos al Padre por medio del Hijo].

18 Y [oro] para que los ojos de su corazón [el centro mismo y la esencia de todo su ser] sean iluminados [inundados de luz por el Espíritu Santo], para que conozcan y atesoren la esperanza [la garantía divina, la expectativa confiada] a la cual Él los ha llamado, las riquezas de la gloria de Su herencia en los santos (el pueblo de Dios),

19 y para que comiencen a comprender cuál es la inmensurable, ilimitada y extraordinaria grandeza de Su poder [activo y espiritual] para con nosotros los que creemos. Estas cosas son conforme a la eficacia de la fuerza de Su poder.


Pablo no está orando para que Dios les hable por primera vez. Está orando para que tengan ojos para reconocer lo que Dios ya les está mostrando.


¿Has abierto hoy tu corazón? 


¿Quieres escuchar lo que Dios quiere decirte o te da miedo recibirlo?


Yo tenía mucho miedo de escuchar a Dios en esta área de mi vida. Más que todo porque sabía (o tenía la sospecha) de lo que me quería decir. 


Cada mañana, hacía mis devocionales o incluso cuando iba a la iglesia y siempre me topaba con pasajes que me decían cosas como: “Por nada estéis afanoso…” Filipenses 4:6-7 o la historia de Marta y María, y siempre me identificaba con Marta.




Cómo saber si Dios te está hablando por medio de Su Palabra


Dios nos revela Su voluntad por medio de Su palabra.


2 Timoteo 3:16-17 “16 Todo lo que está escrito en la Biblia es el mensaje de Dios, y es útil para enseñar a la gente, para ayudarla y corregirla, y para mostrarle cómo debe vivir. 17 De ese modo, los servidores de Dios estarán completamente entrenados y preparados para hacer el bien.”

Todo lo que está en la Biblia te sirve para vivir y tomar decisiones. Su voluntad ya está escrita.


Existe un principio muy antiguo que dice: "Nadie puede alegar que no conocía la ley". Si la ley ya está escrita, la responsabilidad de conocerla es nuestra. Lo mismo ocurre con la Palabra de Dios.


Si la ley está escrita, tu deber es leerla.


Dios ya escribió los principios, los valores, las reglas y las guía. No puedes decir que no conoces la voluntad de Dios porque ya está escrita. Tu trabajo es leerla y luego aplicarla.



Jesús mismo conocía la voluntad de Dios


Jesús, el único hijo de Dios, que vino al mundo a ser sacrificado por amor a nosotros, se hizo hombre. Esto quiere decir que sentía lo mismo que nosotros sentimos. Él también lloró, sintió ansiedad, frustración, miedo, enojo, tristeza. 


Agonía en el Jardín de Getsemaní

La última noche antes de su crucifixión me atrevo a decir que vivió el ataque de ansiedad más fuerte de toda la historia, sudando gotas de sangre y se dedicó a hablar con Su Padre pidiendo que dirigiera sus decisiones. 


Mientras estudiaba esto, me hice una pregunta incómoda.


Si Jesús necesitó detenerse para buscar la voluntad del Padre ¿por qué yo estaba tomando decisiones tan importantes sin preguntarle primero?


Si uno de los miembros de la Santa Trinidad, el único hijo del Padre, dedicó tiempo a escuchar y obedecer a Dios, ¿qué nos queda a nosotras? Seguir su ejemplo.


Si vivimos como vivió Jesús (y no me refiero a renunciar a toda comodidad, ni cambiar tus tennis por sandalias, ni andar de nómada sanando enfermos). Tienes que leer entre líneas y conocer el carácter de Jesús.


Una de las cosas que más destaca de su carácter es su obediencia al Padre.


Lucas 22:42: “«Padre, ¡cómo deseo que me libres de este sufrimiento! Pero que no suceda lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.»

Aún en su hora más difícil se humilló ante Su Padre y le pidió que fuese Su voluntad.


¿Ya le entregaste a Dios ese problema que tienes para que se haga Su voluntad y no la tuya?


Tal vez es tu matrimonio que está a punto de colapsar y quieres salirte de ahí.


Tal vez es un negocio que ya no está dando fruto por más que le metes la galleta.


Tal vez es un hijo con el que tienes una relación distanciada.


Yo no seguí el ejemplo de Cristo por varios meses cuando Dios claramente me pedía que cerrara el negocio. Es más, me saltaba esos versículos, si esos que te punza el corazón y dices: “no, no, no quiero escucharlo.” Vivía en constante negación.


Pero, ¿cómo sé si esto es realmente lo que Dios quiere para mí?


Esta es la pregunta que yo me hacía cada vez que me topaba con esos versículos que te mostré anteriormente. La duda me carcomía y cuando pasé de negación a un poco de aceptación, mi corazón comenzó a suavizarse y abrirse.


Es ahí cuando finalmente comencé a cambiar mi oración a Dios y en lugar de decirle: “Padre, dame más clientes.” le dije: “Padre, ¿qué quieres que haga con esto?”


Solo me imagino a Dios diciendo: “Finalmente me escuchas. Ok hija, esto es lo que quiero que hagas.” (Pero con la paciencia más paciente del mundo mundial por supuesto.)


Por primera vez dejé de pedirle a Dios que bendijera mi plan.

Y empecé a preguntarle cuál era el suyo.


La voluntad de Dios para tu vida se discierne a través de la oración


Otra de las formas de cómo saber si Dios te está hablando es pasar tiempo en oración. Cuando llevamos nuestras decisiones delante de Él, Dios cambia nuestro corazón, nos da paz y nos ayuda a discernir Su voluntad.


Filipenses 4:6-7 “ No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. 7 Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo.”


Oren y pídanle todo a Dios. No dice “pidan solo cosas espirituales”. TODO.


Puedes pedirle que te muestre Su voluntad para:

Tu matrimonio

Tu salud

Tu carrera profesional

Tus amistades

Dónde deberías vivir

Tus hijos

Etc, etc.


TODO.


Amiga, Dios quiere todo de ti. No quiere solo un pedacito de tu vida. Él quiere ser el Rey de tu vida y esto involucra tu mente, tu cuerpo, tu alma, tus sentimientos (hasta los más feos).


No tengas miedo de entregarte completa y someterte a Su voluntad.

El día que yo oré esa oración, sentí una inmensa paz venir sobre mi, la paz de la cual habla este pasaje en Filipenses. Una paz que sobrepasa el entendimiento de la mayoría, donde se puede estar cayendo el mundo a tu alrededor y tú estás inamovible.


Pero, el enemigo siempre anda al acecho y comienza a plantearte dudas. Te recuerda la mentira original, “¿Estás segura que Dios te dijo eso? ¿No será que no quiere que tú seas exitosa?”


Y entonces comencé a dudar si realmente Dios me estaba pidiendo cerrar el negocio. Y comencé con mis pensamientos racionales y negociación. “Hmm, no seguramente quiere que le baje la intensidad un poquito.” o, “No, seguramente quiere que use otra estrategia, o que me levante más temprano en lugar de acostarme tarde o trabajar todo el día.”


¿Has escuchado que los planes de Dios nunca pueden ser truncados?

Dios es el master de las estrategias. El enemigo y tú pueden tramar miles de formas de detener lo que Él ya ha puesto en marcha, pero Dios tiene una infinidad de “planes de contingencia” si pudiera llamarlos de alguna manera.


No hay nada que tú ni nadie pueda hacer para detener el plan de Dios para tu vida. 


Lo puedes seguir voluntariamente y cosechar múltiples bendiciones con facilidad, o puedes negar y renegar y seguirlo a regañadientes (y aún así Su gracia sobreabunda y te llena de bendiciones que no te mereces.)


Dios manda el Espíritu Santo para afirmar y fortalecer


Dos mujeres cristianas compartiendo cómo Dios puede confirmar Su voluntad por medio de otros creyentes.

Justo cuando me entraban esas dudas, me senté a platicar con una mamá de mi comunidad de homeschool. Ella y yo nos conocíamos de saludo pero nunca habíamos tenido una conversación.


Ella era una nutricionista de profesión y me interesó mucho platicar con ella.


Y, mientras almorzábamos en un evento de la comunidad, de la nada ella comenzó a contarme de su experiencia en su negocio y que Dios le había pedido que lo cerrara por un tiempo y se dedicara de lleno a dar clases a sus hijos y ser tutora en la comunidad. 


¡Esto me voló la mente! ¿Cómo sabía ella? ¡No había forma!


Y, en realidad, no había forma de que lo supiera. Esto no era algo que yo había comentado más que con mi esposo y mi familia.


Dios estaba usando a otra creyente por medio de su Espíritu Santo para confirmar lo que Él ya me había dicho de varias maneras.


Juan 16:13 “Cuando venga el Espíritu Santo, él les dirá lo que es la verdad y los guiará, para que siempre vivan en la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que oiga de Dios el Padre, y les enseñará lo que está por suceder.”

Yo supe ahí mismo, con toda la certeza del mundo, que esto era exactamente, con punto y coma, lo que Dios quería para mi vida. 


Ya no había vuelta atrás. Ya no había dudas. 


Y, aunque lloré y guardé luto por muchos meses, sabía que esta era la decisión perfecta, la que Dios me había estado pidiendo tomar por mucho tiempo y yo me rehusaba.


La paz que sentía aún en medio de la tristeza me reconfortaba y no había vuelta hacia atrás.


Si hoy te preguntabas cómo saber si Dios te está hablando, recuerda que Él ya nos ha dado tres formas claras para reconocer Su voz: Su Palabra, la oración y la guía del Espíritu Santo. La pregunta ya no es si Dios quiere hablarte, sino si estás dispuesta a escuchar y obedecer.


La bola está en tu cancha


Si has estado viendo el Mundial de Fútbol y conoces las reglas del juego, sabes que cuando la bola pasa a un lado de la cancha, le toca a ese equipo patearla y guiarla.


Ahora que ya conoces cómo conocer la voluntad de Dios para tu vida, te toca a ti patear la bola.


¿Qué vas a hacer?

¿Qué decisión vas a tomar?


Cualquier decisión que tomes, espero que la hagas basada en Su palabra, con constante oración y ruego, y que seas sensible a los mensajes del Espíritu Santo.


Recuerda que cuando entendemos la voluntad de Dios en toda circunstancia es para que la ejecutemos fielmente para la gloria de Dios y nuestro beneficio. 


No estás sola en tus tribulaciones. Estos versos son un llamado para que no deambules por la vida sin darte cuenta de las oportunidades eternas y las consecuencias de cada circunstancia.


Aprender cómo conocer la voluntad de Dios transforma nuestra manera de tomar decisiones. Cuando buscamos Su dirección por medio de la Biblia, la oración y la guía del Espíritu Santo, podemos caminar con la paz de saber que estamos siguiendo el camino que Él ha preparado para nosotras.


Oremos.


Oración:

Padre Celestial, concédenos un espíritu de sabiduría y revelación. Danos un conocimiento personal e íntimo sobre tí. Ilumina los ojos de nuestro corazón para que conozcamos y atesoremos la garantía divina para la cual nos has llamado, las riquezas de Tu gloria que hemos heredado. Ayúdanos a comprender la inmensurable, ilimitada y extraordinaria grandeza de Tu poder para con nosotros. Te creemos Padre y sabemos que nadie más que Tú eres la mejor guía para nuestras vidas. En el nombre de Jesús, Amén.



PODCAST:



Podcast F.I.T. Fe, Intención y Transformación

¿Ya escuchaste estos episodios en mi NUEVO Podcast F.I.T. - Fé, Intención y Transformación?


Si prefieres escuchar que leer, dale click a tu plataforma de podcasts favorita, SUSCRÍBETE para que todos los días de Lunes a Viernes puedas escuchar los devocionales.


Ah, y un favor más: por favor dale un rating de al menos 5 estrellas al podcast para que las plataformas puedan mostrarlo a más personas.


¡Gracias!




Artículos relacionados:


👉 Únete Aquí a nuestro chat GRATIS en WhatsApp, recibirás todos los devocionales de Lunes a Viernes y tendrás un espacio donde solicitar oración.


Comments


bottom of page